A
Mi Padre Una adaptacion del poema de: Raúl
Babilonia Van-Derdys
A Dios doy gracias por ser mi padre. Por tus
reproches y consejos. Porque el bien me enseñaste y lo bien que me
cuidaste.
Caballero noble y parco, me enseñaste a luchar. Aspirando
siempre a lo más alto y a mis sueños no renunciar. Por apartarme de lo
malo. Por cada uno de tus valores. Por guiarme de la mano en senderos
llenos de flores.
Por tu mirada sabia y profunda. Por tu expresión
tan serena. Por tu paciencia y tesón. Torbellino de cosas buenas. Por
ser hombre testarudo aferrado a tu convicción. Por mantener en alto tus
ideales sin perder la calma o razón. Por instruirme en la vida y enseñarme
a no mentir. Por preocuparte por mis problemas y recompensa no pedir.
Por
todos tus desvelos. Por tu amor paternal. Hombres como tú hay pocos. Eres
un padre ideal. Por cumplir con tus deberes. porque nunca me fallaste. Porque
siempre estás ahí, tendiéndome tu cálido abrazo. Por ser modelo en mi
vida. Por siempre creer en mí.
Por todo esto
padre, te aprecio, y a Dios de nuevo agradezco por en mi vida tenerte a tí.
|