Aquel Caballero...



Z.R.

Caballero imponente
de mirada profunda
que sonriente me incita
a que todo confunda...

Su rostro ya no es joven ni terso,
las arrugas lo marcan
sin embargo su cuerpo
de vivir no se cansa.

Yo lo admiro en silencio, 
con disimulo contemplo,
a ese hombre inteligente
con el atractivo del tiempo.

A ocultas lo admiro
sin que adivine mi anhelo
cuando su mirada me toca
con ese aire sereno.

El despliega la experiencia
de quien mucho a vivido
y su alpiste me atrae 
como a un pajarito atrevido.

Seguiré soñando mil noches
con sus hábiles manos
con el sabio sabor de sus besos
en un letargo lejano...