| José
Ángel Buesa José Ángel Buesa -
Paginas: 1 | 2 | 3 | 4
| 5 | 6 | 7
|  Lluvia
Final Mañana será nunca para todos los días. Y
lloverá en un sueño, sin lluvia y sin soñar. Y yo iré alguna noche por
las calles vacías, mientras tú vas con otro por la orilla del mar.
Ya
casi estás ausente. Qué importa este momento, aunque llueve en la tarde,
para tí y para mí; porque las hojas secas que se van en el viento nos
dicen que hay amores que se fueron así...
Mañana estaré solo. Dios no
querrá que llueva, porque estaré más solo si llueve y tú no estás. Después,
serás el nudo de una corbata nueva, o una esquina de menos o una cana de más.
Así
será. Qué importa si lo callo o lo digo. Pero cuando no llueva, lloverá en
mi canción. Y, al pensar que mañana ya no estarás conmigo, van cayendo
hojas secas sobre mi corazón... nadie sabe tampoco lo que dura el amor.

La
Puerta Recuerdo bien que te cerré la puerta. Sé
que llamaste, y sé que no te abrí... Y ahora miro la puerta, y está
abierta, y te siento de pronto junto a mí.
Entraste, y no sé como,
todavía; pero sé que este amor tiene que ser como la claridad del mediodía en
la penumbra del anochecer.
Y es tan inesperado este cariño que lo
rechazo y lo retengo al par, como una madre que reprende a un niño, pero
que llora viéndolo llorar.
Yo te cerré la puerta, y tú la abriste, y
te acercaste a mí con tímidez, con tu sonrisa de muchacha triste que va
a una fiesta por primera vez.
Y ahora sé que el amor entró contigo, mujer
que, hecha de amor y para amar, tienes la doble cualidad del trigo: pan en
la mesa y carne en el altar.
Y ahora me dá temor la puerta abierta, aunque
por ella entró el amanecer... Pero esta vez voy a cerrar la puerta para
que no te puedas ir.. mujer.!

Aria
de Luto Tendrá que suceder, hoy o mañana, en
cualquier parte y de cualquier manera, --puede ser que bajando una escalera o
puede ser que abriendo una ventana.
Sucederá tal día de semana, sencillamente,
sin llover siquiera, en el banco de un parque en primavera o en un hotel
de una ciudad lejana.
Así sucederá, como un espejo que se queda de
pronto sin reflejo, porque crece la sombra o porque sí.
Irá de
puerta en puerta un viento loco, y tú también te morirás un poco con
algo tuyo que se muere en mí...!

Canción
Del Amor Prohibido Solo tu y yo sabemos lo
que ignora la gente al cambiar un saludo ceremonioso y frió, porque nadie
sospecha que es falso tu desvió, ni cuanto amor esconde mi gesto
indiferente.
Solo tu y yo sabemos porque mi boca miente, la historia
de un fugaz amorío; y tu apenas me escuchas y yo no te sonrió... y aun
nos arde en los labios algún beso reciente.
Solo tu y yo sabemos que
existe una simiente germinando en la sombra de este surco vació, porque
su flor profunda no se ve, ni se siente.
Y así dos orillas tu corazón y
el mío, pues, aunque las separa la corriente de un rió, por debajo del río
se unen secretamente.

Poema
Del Renunciamiento Pasaras por
mi vida sin saber que pasaste. Pasaras en silencio por mi amor, y al pasar, fingiré
una sonrisa, como un dulce contraste del dolor de quererte ... y jamás lo
sabrás.
Soñare con el nácar virginal de tu frente; soñare con tus
ojos de esmeraldas de mar; soñare con tus labios desesperadamente; soñare
con tus besos ... y jamás lo sabrás.
Quizás pases con otro que te diga
al oído esas frases que nadie como yo te dirá; y, ahogando para siempre
mi amor inadvertido, te amare más que nunca ... y jamás lo sabrás.
Yo
te amare en silencio, como algo inaccesible, como un sueño que nunca lograré
realizar; y el lejano perfume de mi amor imposible rozará tus cabellos
... y jamás lo sabrás.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento, --
el tormento infinito que te debo ocultar -- te diré sonriente: "No es
nada ... ha sido el viento". Me enjugaré la lágrima ... ¡y jamás lo
sabrás!

Celos Ya
solo eres aquélla que tiene la costumbre de ser bella. Ya pasó la
embriaguez. Pero no olvido aquel deslumbramiento, aquélla gloria del
primer momento, al ver tus ojos por primera vez .
Y se que, aunque
quisiera, no he de volverte a ver de esa manera. Como aquel instante de
embriaguez; y siento celos al pensar que un día, alguien, que no te ha
visto todavía, verá tus ojos por primera vez..

Así,
Verte de Lejos Así, verte de lejos,
definitivamente. Tu vas con otro hombre, y yo con otra mujer. Y sí que
como el agua que brota de una fuente aquellos bellos días ya no pueden
volver. Así, verte de lejos y pasar sonriente, como quien ya no siente lo
que sentía ayer, y lograr que mi rostro se quede indiferente y que el
gesto de hastío parezca de placer.
Así, verte de lejos, y no decirte
nada ni con una sonrisa, ni con una mirada, y que nunca sospeches cuanto
te quiero así.
Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo, la
noche entera es corta para soñar contigo y todo el día es poco para pensar
en ti.

Elegía
Lamentable Desde este mismo instante seremos
dos extraños por estos pocos días, quien sabe cuantos años... yo seré
en tu recuerdo como un libro prohibido uno de esos que nadie confiesa haber
leído. Y así mañana, al vernos en la calle, al ocaso, tu bajaras los
ojos y apretaras el paso, y yo, discretamente, me cambiare de acera, o
encenderé un cigarro, como si no te viera...
Seremos dos extraños desde
este mismo instante y pasaran los meses, y tendrás otro amante: y como
eres bonita, sentimental y fiel, quizás, andando el tiempo, te casaras con
el. Y ya, mas que un esposo será como un amigo, aunque nunca le cuentes
que has soñado conmigo, y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha, se
te empañen los ojos, al llegar una fecha.
Acaso, cuando llueva,
recordaras un día en que estuvimos juntos y en que también llovía. Y
quizás nunca mas te pongas aquel traje de terciopelo verde, con adornos de
encaje. O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta, cuando dobles tu
almohada con mano soñolienta. Y domingo a domingo, cuando vayas a Misa, de
tu casa a la Iglesia, perderás tu sonrisa.
¿Qué mas puedo decirte? Serás
la esposa honesta que abanica al marido cuando ronca la siesta: tras
fregar los platos y tender las camas, te pasaras las noches sacando
crucigramas... y así, años y años, hasta que, finalmente, te morirás
un día, como toda la gente. Y voces que aun no existen sollozaran tu nombre, y
cerraran tus ojos los hijos de otro hombre

Poema
del Domingo Triste Este domingo triste pienso
en ti dulcemente y mi vieja mentira de olvido ya no miente. La soledad a
veces es peor castigo, ah, ¡pero qué alegre todo si estuvieras conmigo! Entonces
no querría mirar las nubes grises formando extraños mapas de imposibles países y
el monótono ruido del agua no sería el motivo secreto de mi melancolía.
Este
domingo triste nace de algo que es mío, que quizás es tu ausencia y quizás
es mi hastío, mientras corren las aguas por la calle en declive y el
corazón se muere de un ensueño que vive.
La tarde pide un poco de sol,
como un mendigo, y acaso hubiera sol si estuvieras conmigo, y tendría la
tarde, fragantemente muda, el ingenuo impudor de una niña desnuda.
Si
estuvieras conmigo, amor que no volviste. Oh, ¡que alegre me sería este
domingo triste!

Carta
de Amor 1 y 2 Aquí, sin tí, ya sé lo que
es la muerte, pero no te lo digo para no entristecerte.
Quiero que te
sonrías para que siga habiendo claridad en los días.
Quiero que no
se empañe tu mirada, pues, si no, no habrá estrellas, ni habrá luna, ni
nada.
Y, sobre todo, lo que quiero y quiero es un año que tengo doce
meses de enero.
Aquí llueve y no importa, pues la lluvia es tan leve que
al leer esta carta no sentirás que llueve.
Pero cierro los ojos y te
recuerdo tanto que casi se diría que está lloviendo llanto.
|