| José
Ángel Buesa (1910-1967) (Mi
Favorito, mi inspiración... Zucye) José
Ángel Buesa - Paginas: 1 | 2 | 3
| 4 | 5 | 6
| 7 |  Poema
Del Fracaso Mi corazón, un día, tuvo un ansia
suprema, que aún hoy lo embriaga cual lo embriagara ayer; Quería
aprisionar un alma en un poema, y que viviera siempre... Pero no pudo ser.
Mi
corazón, un día, silenció su latido, y en plena lozanía se sintió
envejecer; Quiso amar un recuerdo más fuerte que el olvido y morir
recordando... Pero no pudo ser.
Mi corazón, un día, soñó un sueño
sonoro, en un fugaz anhelo de gloria y de poder; Subió la escalinata de
un palacio de oro y quiso abrir las puertas... Pero no pudo ser.
Mi
corazón, un día, se convirtió en hoguera, por vivir plenamente la fiebre
del placer; Ansiaba el goce nuevo de una emoción cualquiera, un goce para
el solo... Pero no pudo ser.
Y hoy llegas tu a mi vida, con tu sonrisa
clara, con tu sonrisa clara, que es un amanecer; y ante el sueño más
dulce que nunca antes soñara, quiero vivir mi sueño... Pero no puede ser.
Y
he de decirte adiós para siempre, querida, sabiendo que te alejas para nunca
volver, Quisiera retenerte para toda la vida... Pero no puede ser! Pero no
puede ser!

Poema
De La Despedida Te digo adiós si acaso te
quiero todavía Quizás no he de olvidarte... Pero te digo adiós No se si
me quisiste... No se si te quería O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este
cariño triste y apasionado y loco Me lo sembré en el alma para quererte a tí. No
se si te amé mucho... No se si te amé poco, Pero si sé que nunca volveré
a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo Y el corazón
me dice que no te olvidaré. Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo, Tal
vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós y acaso con esta
despedida Mi más hermoso sueño muere dentro de mí. Pero te digo adiós
para toda la vida, Aunque toda la vida siga pensando en tí.

Balada
Del Loco Amor I No,
nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el
trigo y las rosas; sólo que, a diferencia de la espiga y la flor, cualquier
tiempo es el tiempo de que llegue el amor. No, Amor no llega tarde. Tu corazón
y el mío saben secretamente que no hay amor tardío. Amor, a cualquier
hora, cuando toca a una puerta, la toca desde adentro, porque ya estaba
abierta. Y hay un amor valiente y hay un amor cobarde, pero, de cualquier
modo, ninguno llega tarde. II Amor,
el niño loco de la loca sonrisa, viene con pasos lentos igual que viene a
prisa; pero nadie está a salvo, nadie, si el niño loco lanza al azar su
flecha, por divertirse un poco. Así ocurre que un niño travieso se
divierte, y un hombre, un hombre triste, queda herido de muerte. Y más,
cuando la flecha se le encona en la herida, porque lleva el veneno de una
ilusión prohibida. Y el hombre arde en su llama de pasión, y arde, y arde Y
ni siquiera entonces el amor llega tarde. III No,
yo no diré nunca qué noche de verano me estremeció la fiebre de tu mano en
mi mano. No diré que esa noche que sólo a ti te digo se me encendió en
la sangre lo que soñé contigo. No, no diré esas cosas, y, todavía menos, la
delicia culpable de contemplar tus senos. Y no diré tampoco lo que vi en tu
mirada, que era como la llave de una puerta cerrada. Nada más. No era el
tiempo de la espiga y la flor, y ni siquiera entonces llegó tarde el amor

El
Gran Amor Un gran amor, un gran amor lejano es
algo así como la enredadera que no quisiera florecer en vano y sigue
floreciendo aunque no quiera. Un gran amor se nos acaba un día y es
tristemente igual a un pozo seco, pues ya no tiene el agua que tenía pero
le queda todavía el eco.
Y, en ese gran amor, aquel que ama compartirá
el destino de la hoguera, que lo consume todo con su llama porque no sabe
arder de otra manera.

Oasis Así
como un verdor en el desierto, con sombra de palmeras y agua caritativa, quizás
ser tu amor lo que me sobreviva, viviendo en un poema después que yo haya
muerto. En ese canto, cada vez más mío, voces indiferentes repetirán mi
pena, y tú has de ser entonces como un rastro en la arena, casi como una
nube que pasas sobre un río...
Tú serás para todos una desconocida, tú
que nunca sabrás cómo he sabido amarte; y alguien, tal vez, te buscará en
mi arte, y al no hallarte en mi arte, te buscará en mi vida.
Pero tú
no estarás en las mujeres que alegraron un día mi tristeza de hombre: Como
oculté mi amor sabré ocultar tu nombre, y al decir que te amo, nunca diré
quién eres.
Y dirán que era falsa mi pasión verdadera, que fue sólo
un ensueño la mujer que amé tanto; o dirán que era otra la que canté en
mi canto, otra, que nunca amé ni conocí siquiera
Y así será mi
gloria lo que fue mi castigo, porque, como un verdor en el desierto, tu
amor me hará vivir después que yo haya muerto, pero cuando yo muera, tú
morirás conmigo!

Poema
del Poema Quizás pases con otro que te diga
el oído esas frases que nadie como yo te dirá; y, ahogando para siempre
mi amor inadvertido !te amare mas que nunca....y jamás lo sabrás! La
desolada estrofa, como si fuera un ala, voló sobre el silencio...Y tu
estabas allí: Allí en el más oscuro rincón de aquélla sala, estabas tú,
escuchando mis versos para tí.
Y tú, la inaccesible mujer de ese poema que
ofrece su perfume pero oculta su flor, quizás supiste entonces la amargura
suprema de quien ama la vida porque muere de amor.
Y tú, que nada
sabes, que tal vez ni recuerdes aquellos versos tristes y amargos como el
mar, cerraste en un suspiro tus grandes ojos verdes, los grandes ojos
verdes que nunca he de olvidar.
Después, se irguió tu cuerpo como una
primavera, mujer hoy y mañana distante como ayer... vi que te alejabas
sin sospechar siquiera ¡que yo soy aquel hombre...y tú aquélla mujer!

La
Sed Insaciable Decir adiós... La vida es
eso. Y yo te digo adiós, y sigo... Volver a amar es el castigo de los
que amaron con exceso
Amar y amar toda la vida, y arder en esa llama. Y
no saber por qué se ama... Y no saber por qué se olvida...
Coger las
rosas una a una, beber un vino y otro vino, y andar y andar por un camino que
no conduce a parte alguna.
Sentir más sed en cada fuente y ver más
sombra en cada abismo, en este amor que es siempre el mismo, pero que
siempre es diferente.
Porque en sordo desacuerdo de lo soñado y lo
vivido, siempre, del fondo del olvido, nace la muerte de un recuerdo.
Y
en esta angustia que no cesa, que toca el alma y no la toca, besar la
sombra de otra boca en cada boca que se besa.

Canción
para la Esposa Ajena Tal vez guardes mi libro
en alguna gaveta, sin que nadie descubra cual relata su historia, pues será
simplemente, los versos de un poeta, tras de arrancar la pagina de la
dedicatoria... Y pasarán años... Pero acaso algún día, o acaso alguna
noche que estés sola en tu lecho, abrirás la gaveta - como una rebeldía, y
leerás mi libro- tal vez como un despecho.
Y brotará un perfume de una
ilusión suprema sobre tu desencanto de esposa abandonada. Y entonces con
orgullo, marcaras la página... y guardarás mi libro debajo de la almohada.

Lamentaciones
de Otoño (1) Como tantas cosas lejanas que
se acercan sin un rumor, llegaron las primeras canas y quizás el último
amor.
El amor que pasó de prisa, y el que nunca llegó a pasar, entristecieron
mi sonrisa igual que un ciego frente al mar.
Yo soñaba con un cariño que
acaso tuve y se me fue, y me eché a llorar como un niño que llora sin
saber por qué.
Hoy asoman rostros extraños sombríamente frente a mí: Hoy
llegan los años huraños diciéndome: "Estamos aquí".

Nocturno
V La noche está soñando que es azul. Todo
duerme. Un pájaro medita un trino nuevo. Y yo, en la paz nocturna, no me
atrevo a moverme, porque temo que el éxtasis se rompa si me muevo.
Mi
corazón palpita en la distancia y asciende en espirales hacia un astro que
ignoro. Un vaho de silencio me envuelve de fragancia, y me dicta las sílabas
de una estrofa de oro.
Estoy solo en la noche. El tiempo ya no existe. Nada
existe en la noche, que no existe tampoco. Yo solo existo. Yo, que por ser
loco y triste, puedo soñar despierto para morirme un poco....
|